El modelo híbrido de pagos basado en dinero digital, junto con la tokenización inmobiliaria, irrumpen como una posibilidad para transformar la forma en que se invierte en propiedades en América Latina. En Colombia, el acceso tradicional a la inversión inmobiliaria permanece restringido para la mayoría de los hogares. Sin embargo, la tokenización promete derribar barreras y facilitar la entrada a nuevos segmentos de inversionistas (datosinmobiliarios.com).
La tokenización abre la puerta a inversionistas pequeños en Colombia y la región
Según el documento del Fondo Monetario Internacional, la tokenización inmobiliaria constituye la fraccionalización digital de activos del sector, permitiendo que personas que antes estaban fuera del alcance de este mercado accedan a cuotas proporcionales de propiedades. En el contexto colombiano, donde el elevado valor de los inmuebles hace que la adquisición directa resulte inviable para la mayoría, la tokenización se plantea como una herramienta para democratizar la inversión.
La tokenización transforma un inmueble físico en múltiples “tokens” digitales intercambiables, con su respectivo valor fraccionado, lo que facilita la compraventa rápida y segmentada. Esto a su vez puede mejorar la liquidez de los activos inmobiliarios, un punto tradicionalmente débil para este tipo de inversiones en mercados emergentes. Sin embargo, la publicación también advierte que la fraccionalización no elimina los riesgos inherentes al mercado inmobiliario; la volatilidad de los precios, la vacancia y las fluctuaciones económicas continúan siendo relevantes, aunque se gestiona la propiedad por vías más ágiles y accesibles.
El modelo híbrido de pago redefine la circulación de capital
El análisis señala la emergencia de un “modelo híbrido” que combina diferentes formas de dinero digital: monedas digitales de banco central (CBDC), depósitos tokenizados de bancos comerciales y stablecoins (reguladas o descentralizadas). Esta combinación busca optimizar tanto la entrada como la salida de fondos, así como la liquidación de rentas y demás flujos propios del segmento inmobiliario tokenizado. Las stablecoins, por ejemplo, se presentan como pieza clave para la integración de inversionistas internacionales y la agilización de operaciones transfronterizas sin recurrir a esquemas bancarios tradicionales.
El uso de stablecoins, ampliamente difundido en el ecosistema tecnológico financiero, permite a los propietarios y administradores recibir pagos de renta y realizar liquidaciones casi instantáneas, con costos y tiempos menores. Al mismo tiempo, la presencia de depósitos tokenizados y monedas digitales oficiales aumenta la confianza en la estructura financiera, incorporando regulaciones y sistemas de seguridad alineados con la política monetaria local. Para América Latina, donde la volatilidad de las monedas nacionales afecta a los flujos de inversión, el modelo híbrido se perfila como un posible antídoto que reduce fricciones y vulnerabilidades.
Liquidación atómica y eficiencia en las operaciones
Otro aspecto destacado por el FMI y recogido en el análisis de Datos Inmobiliarios es la liquidación atómica. Este concepto implica la transferencia simultánea del activo inmobiliario tokenizado y el pago correspondiente, eliminando el riesgo tradicional de desacoples temporales entre la entrega y la recepción del dinero. En el esquema habitual, la compraventa inmobiliaria puede estar expuesta a demoras administrativas, problemas de confianza o disputas de cumplimiento, que en mercados emergentes como Colombia pueden escalar a litigios o pérdida de oportunidades.
La liquidación atómica habilita operaciones rápidas, transparentes y seguras, disminuyendo significativamente el riesgo de contraparte. Esta agilidad resulta especialmente atractiva para administradores y agentes inmobiliarios que buscan dinamizar el portafolio de operaciones y para propietarios primerizos interesados en minimizar obstáculos burocráticos. No obstante, el documento enfatiza que la eficacia de estos sistemas depende de la calidad regulatoria y tecnológica del entorno, tanto en Colombia como en el resto de la región.
Perspectiva para América Latina
El avance en tokenización y modelos híbridos de pago coloca a América Latina ante un escenario de modernización, pero su implementación enfrenta retos distintos a los de economías maduras. La informalidad financiera, la baja bancarización y la dificultad en la integración digital de registros inmobiliarios siguen marcando diferencias estructurales. A pesar de ello, la flexibilidad de estos esquemas promete acceso más equitativo tanto para inversionistas individuales como para administradores profesionales de la región, replicando en parte tendencias internacionales, aunque con el matiz local de riesgos y oportunidades específicas.
Para los propietarios e inversores que buscan anticiparse a estos cambios, la adopción paulatina de soluciones digitales puede ofrecer ventajas competitivas en términos de acceso y eficiencia.
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