Facility Management reduce hasta 30% costos energéticos en inmuebles

Facility Management Chile reduce hasta 30% costos energéticos en inmuebles

La eficiencia energética emerge como motor de transformación en la gestión de inmuebles chilenos. Integrar modelos de Facility Management ha permitido enfocar la operación de edificios hacia el ahorro, una mayor sostenibilidad y la valorización patrimonial, respondiendo a nuevas exigencias regulatorias y expectativas de los usuarios.

Costos operativos en Chile: el impacto de una gestión energética profesional

Una de las apuestas centrales del Facility Management es reducir el consumo energético, convirtiéndose en clave para bajar los costos operativos de edificios corporativos y residenciales. Nicolás Garzón, Head of Facility Management de Cushman & Wakefield Chile, resalta que la eficiencia energética, cuando se gestiona apropiadamente, tiene un efecto inmediato en los gastos comunes y la rentabilidad del inmueble. En edificios con administración tradicional, la energía es uno de los gastos fijos más altos, llegando a superar el 30% del presupuesto en climas extremos o en grandes superficies de alta ocupación (@cushwakechile).

El enfoque que aporta el Facility Management permite identificar ineficiencias en el uso eléctrico, climatización e iluminación a través de auditorías regulares y tecnologías de monitoreo. Así, no solo se enfrenta el aumento en las cuentas de servicios, sino que se descubren oportunidades para adoptar energías renovables o renovar infraestructuras, agregando valor y diferenciación.

Eficiencia energética: catalizador del valor y la sostenibilidad inmobiliaria

Más allá del ahorro directo, implementar eficiencia energética con Facility Management suma valor patrimonial a los edificios. Un inmueble eficiente resulta más interesante para arrendatarios e inversionistas, especialmente al integrar criterios ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza), que ya definen las inversiones institucionales y la demanda de propiedades premium en Chile.

El viraje hacia edificios sostenibles trasciende tendencias pasajeras, integrando mayores exigencias regulatorias y usuarios cada vez más atentos a su consumo energético. Los inmuebles gestionados profesionalmente anticipan cambios normativos y resisten mejor futuras restricciones en el acceso a la energía. Herramientas como plataformas IoT, reportes automáticos y políticas preventivas de mantenimiento mejoran el desempeño y protegen al activo contra la obsolescencia tecnológica.

Gestores y administradores: protagonistas en la nueva gestión energética

Uno de los cambios de fondo asociados a la eficiencia energética es la transformación del papel del administrador. Según Cushman & Wakefield Chile, los modelos de Facility Management formalizan un perfil de gestor con implicación estratégica: el administrador no solo opera el edificio, sino que participa en la planificación, gestión de recursos y conversaciones sobre racionalización del consumo y contratos de energía renovable, generando ventajas competitivas en el sector.

Para los propietarios, estas herramientas permiten que los activos respondan mejor a las demandas de inquilinos corporativos y residenciales, enfocados en reducir gastos energéticos y cumplir estándares ambientales. La transición hacia una gestión de datos y soluciones integradas está marcando un nuevo estándar de eficiencia para el mercado chileno.

El desarrollo del Facility Management en el país proyecta oportunidades tanto para grandes propietarios como para administradores independientes. Profesionalización, adopción tecnológica y foco en sostenibilidad definirán el valor y la resiliencia de los portafolios inmobiliarios en los próximos años.

Gestión energética y Facility Management: panorama en América Latina

En América Latina también crece la demanda de soluciones inmobiliarias enfocadas en el ahorro energético y la sostenibilidad, aunque la presencia del Facility Management es menor que en el caso chileno. Grandes ciudades como Ciudad de México, Bogotá y Buenos Aires están implementando normas para reducir el consumo energético en sus edificios, mientras que el acceso a tecnología de monitoreo y sistemas inteligentes se va tornando más común. Para propietarios e inversores en la región, incorporar prácticas y modelos de Facility Management se plantea como una vía clara para disminuir riesgos de operación y ganar terreno en competitividad inmobiliaria a nivel regional.

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