En Argentina, la startup Grondplek está transformando el proceso de construcción residencial utilizando impresión 3D de hormigón. Con esta tecnología, la empresa fundada por Mateo Salvatto logra erigir la estructura básica de casas de hasta 120 metros cuadrados en apenas 48 horas, marcando una diferencia sustancial frente a los plazos tradicionales del sector.
Impresión 3D y hormigón: base de la propuesta de Grondplek
Grondplek apuesta a la automatización y robotización de la construcción para responder a la creciente presión de la demanda habitacional en Argentina. El punto de partida es su desarrollo propio: un sistema de impresión 3D industrial que extruye hormigón para montar la obra gris —es decir, la estructura base— de viviendas. Esta técnica no solo revoluciona la velocidad de ejecución, sino que modifica el uso de materiales y la logística habitual en las obras. El proceso implica que las paredes, tabiques y elementos estructurales puedan fabricarse in situ por una máquina, minimizando el trabajo manual y desperdicio de recursos.
El dato que respalda la magnitud de la innovación es concreto: una vivienda estándar, bajo esta modalidad, puede alcanzar superficies de hasta 120 metros cuadrados por cada ejecución (Grondplek, 2026). Según declaraciones de la firma recogidas en medios especializados, el objetivo no es solo acelerar tiempos, sino también “optimizar materiales”, un aspecto crucial ante el contexto inflacionario y de restricciones en insumos que caracteriza a la economía argentina.
48 horas para una obra gris completa: cambio en los tiempos del sector
Tradicionalmente, la ejecución de la obra gris para una vivienda familiar de las características mencionadas demanda no menos de 30 a 60 días, dependiendo del método constructivo y la disponibilidad de mano de obra. Grondplek comprime estos plazos a solo 48 horas, una reducción que, de acuerdo a la comunicación oficial de la empresa, podría triplicar la velocidad de entrega habitual en la industria local.
Este salto temporal tiene implicancias directas sobre la gestión de proyectos, el costo financiero y la capacidad de respuesta ante picos de demanda habitacional. Mientras los desarrolladores suelen lidiar con demoras, incertidumbres logísticas y dificultades para sincronizar proveedores y equipos, la impresión 3D automatizada permite calendarizar entregas en función de la capacidad instalada del sistema y la disponibilidad de materia prima. Según información compartida por Grondplek en sus canales institucionales, este esquema también facilita la adaptación de los diseños y la personalización del producto final, algo demandado por el segmento joven del mercado argentino.
En la actualidad, el límite operativo declarado —120 metros cuadrados por unidad— responde a la escala de las máquinas desarrolladas y a la experiencia del equipo de ingeniería de Grondplek, pero la expectativa es que la capacidad crezca a medida que evolucione la tecnología.
Optimización de costos y materiales en un contexto de alta demanda
La premisa central de Grondplek es la reducción de costos en la etapa estructural, junto con la optimización del uso de materiales. La automatización permite calcular al milímetro la cantidad de hormigón y aditivos necesarios, disminuyendo sobrantes e imprevistos comunes en las obras tradicionales (Grondplek, 2026). En un país donde los costos de construcción pueden variar violentamente por saltos en el precio del cemento, mano de obra y logística, este control es particularmente relevante para el desarrollador y el inversor inmobiliario.
La alta demanda habitacional a la que apunta Grondplek no está acompañada de cifras oficiales en el material difundido, pero es un problema crónico en el mercado argentino y se expresa, por ejemplo, en el crecimiento de barrios informales y la falta de acceso a viviendas dignas para sectores de ingresos medios y bajos. El sector público y privado ensayan distintas estrategias, pero hasta el momento ninguna tecnología había mostrado la capacidad de reducir los plazos y costos con la contundencia prometida por la impresión 3D aplicada a la vivienda.
Perspectiva para América Latina
La irrupción de la impresión 3D de hormigón en Argentina puede anticipar cambios en otros mercados latinoamericanos, donde los desafíos de acceso a vivienda y costos crecientes son similares. La viabilidad de esta tecnología dependerá de factores como la disponibilidad de insumos, el marco regulatorio y la escala de producción que pueda lograrse a nivel local. En México, Colombia y Brasil, donde el déficit habitacional también es crítico, la adopción de soluciones de impresión 3D podría convertirse en un diferencial para desarrolladores y propietarios, especialmente en sectores urbanos en expansión.
Para propietarios y gestores inmobiliarios atentos a tendencias disruptivas, este avance representa una oportunidad para repensar los modelos de negocio y gestión de obra.
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