Perú se ha colocado en la cima del sector inmobiliario residencial de América Latina, según el ranking Top 10 de inmobiliarias residenciales de Latinoamérica 2025, elaborado por la consultora Best Place to Live® y difundido el 21 de enero de 2026 por medios como La República (sección Metro Cuadrado), Infobae y Gestión. El estudio evaluó 123 inmobiliarias en 9 países de la región a partir de más de 9.600 encuestas a propietarios reales sobre su experiencia de preventa, compra, calidad del producto y posventa, y coloca a las empresas peruanas por encima de sus pares regionales en estos criterios.
Este liderazgo se produce en medio de una coyuntura regional marcada por la alta competencia y la consolidación de tendencias como la sostenibilidad y la digitalización. Para los propietarios, administradores y agentes inmobiliarios, el protagonismo peruano redefine las reglas del juego en un mercado donde la diferenciación es cada vez más compleja.
El liderazgo peruano reconfigura el panorama regional
Que Perú encabece el ranking 2025 de inmobiliarias residenciales es un dato que rompe con la tendencia tradicional de liderazgo mexicano o brasileño en estos índices. Cuatro de los diez primeros puestos del ranking regional son peruanos: Llosa Edificaciones ocupa el primer lugar de Latinoamérica, seguida en la región por TM Gestión Inmobiliaria (puesto 3), Vitaín Inmobiliaria (puesto 4) y Actual Inmobiliaria (puesto 6).
Teobaldo Llosa, CEO de Llosa Edificaciones, calificó el resultado como un reflejo del propósito de la compañía y de «una forma de trabajar humana, enfocada en generar experiencias memorables». La emergencia de Perú como referente tiene como base una industria que apuesta sistemáticamente por proyectos residenciales con altos estándares de construcción y diseño. Empresas peruanas han invertido en la integración de tecnologías avanzadas y prácticas sostenibles en el desarrollo de viviendas, factores que han cobrado peso en los criterios de evaluación de los rankings más influyentes del continente.
Este avance va más allá de logros puntuales y ha convertido al país en foco de atención para diversos perfiles: desde inversores institucionales hasta compradores que buscan segunda vivienda.
Innovación y adaptabilidad definen el modelo inmobiliario peruano
El ranking reconoce especialmente la capacidad de las firmas peruanas para adaptarse a las demandas cambiantes del mercado residencial. A diferencia de otras plazas regionales, las inmobiliarias peruanas han respondido rápidamente a la exigencia de proyectos más sostenibles y la inclusión de herramientas tecnológicas tanto en la gestión como en la oferta residencial.
Los proyectos peruanos actuales tienden a incorporar criterios verdes en su concepción: integración de energías renovables, materiales eficientes y planificación urbana orientada a la reducción del tráfico y el consumo energético. Paralelamente, la digitalización de procesos comerciales y de atención al cliente ha marcado distancia respecto a otros mercados que continúan priorizando modelos tradicionales de venta y gestión.
Este enfoque innovador en la propuesta de valor fortalece no solo la posición de las inmobiliarias en el ranking, sino que también aumenta la confianza del inversor extranjero, quien hoy visualiza a Perú como un mercado en modernización constante.
El atractivo peruano incentiva flujos de inversión local e internacional
El fortalecimiento del sector inmobiliario residencial en Perú comienza a materializarse en el interés de inversores tanto domésticos como internacionales. La percepción de estabilidad, junto al claro proceso de modernización del parque inmobiliario, convierte a Lima y otras principales ciudades peruanas en destinos prioritarios para la colocación de capital.
Según Tomás Cartagena, CEO de Best Place to Live®, durante 2025 las inmobiliarias certificadas por la consultora vendieron en promedio 29,3% más que el mercado, los proyectos del Top 10 regional se colocaron hasta 14,7% por encima del precio promedio y superaron en 18 puntos la satisfacción posventa promedio, además de lograr 2,4 veces más recomendaciones de marca que el resto del sector. «El estándar de satisfacción cambió. Hoy los compradores valoran la transparencia en los procesos y una buena experiencia de postventa», explicó Cartagena. Estas cifras se traducen en un aumento de la reputación país, que promueve nuevos desarrollos y alianzas estratégicas internacionales, con efecto directo en las expectativas de rentabilidad y proyección de valor para propietarios, desarrolladores y administradores que operan en este ecosistema.
Para agentes, la coyuntura demanda una revisión constante de inventarios y propuestas comerciales, en un entorno donde la competencia se amplía y los estándares del cliente son cada vez más exigentes. En paralelo, la profesionalización de la gestión y el uso estratégico de tecnologías emergen como ejes prioritarios para capturar el cambio de ciclo.
El posicionamiento de Perú en la cúspide del ranking 2025 obliga tanto a actores locales como extranjeros a revaluar sus estrategias. Ante un mercado que premia la innovación y la calidad, los propietarios primerizos pueden esperar mayor plusvalía y liquidez de sus activos. Los administradores deben contemplar la actualización de procesos y certificaciones en sostenibilidad, mientras que los agentes enfrentan el reto de captar y fidelizar segmentos más informados y exigentes.
El resultado inmediato es una presión ascendente sobre los niveles de profesionalismo, transparencia y servicio, que continuará delineando las dinámicas del sector inmobiliario peruano en los próximos años. Frente a ello, la capacidad de respuesta será determinante para capitalizar un ciclo de expansión bajo nuevos estándares regionales.
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