Argentina y México tienen economías de tamaño similar por persona: 14.898 dólares de PIB per cápita en Argentina y 13.889 en México durante 2025, con una ventaja de 7,3% para Argentina. La sorpresa aparece en el crédito. En el corte de mitad de 2026, la cuota hipotecaria llega a 705,2% de lo que ingresa una familia en un mes en Argentina y a 165,6% en México.
Una economía algo mayor, una cuota fuera de escala
El PIB per cápita reparte la producción de un país entre sus habitantes, en dólares corrientes. Da una idea del tamaño relativo de cada economía, pero no indica cuánto gana una persona. Con esa medida, los dos países están cerca.
La carga hipotecaria pone la cuota mensual de pagar una vivienda típica frente a lo que ingresa una familia al mes. Si el resultado pasa de 100%, la cuota es mayor que el ingreso. Ambos países superan ese umbral y ambos quedan por encima de la mediana de 15 países, que es 138,8%. Los puestos se ordenan de mayor a menor, de modo que el 1 corresponde al valor más alto. Argentina ocupa el puesto 1 de 15 y México el 6.
El índice de accesibilidad al crédito sigue la misma dirección. Un resultado de 1 o superior señala que el ingreso familiar típico cubre la hipoteca de una vivienda típica; por debajo de 1, no la cubre. Argentina marca 0,14, último lugar entre 15, y México 0,60, puesto 10. Los dos quedan bajo la mediana de 0,72, pero la distancia entre ellos es amplia.
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Del lado del alquiler, la ventaja es mexicana
La rentabilidad bruta divide el alquiler de un año entre el precio de compra de la vivienda, antes de gastos e impuestos. México llega a 6,3% y Argentina a 5,5%. Ambos superan la mediana de 5,0%, con México en el puesto 5 de 15 y Argentina en el 7. La rentabilidad mexicana equivale a 1,15 veces la argentina.
La relación precio/alquiler cuenta cuántos años de alquiler hacen falta para igualar el precio de compra. En México son 15,8 años y en Argentina 18,4, es decir, 2,6 años más. Los dos quedan por debajo de la mediana de 19,9 años, lo que en este indicador es el lado más favorable: Argentina en el puesto 9 y México en el 11.
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Donde Argentina sí sale mejor
La relación precio/ingreso mide cuántos años de ingreso familiar cuesta una vivienda típica. Aquí el orden se invierte: Argentina necesita 12,1 años y México 13,0. Argentina queda por debajo de la mediana de 12,5 años, en el puesto 10 de 15. México queda por encima, en el puesto 7.
El contraste merece atención. Con un precio que equivale a menos años de ingreso, Argentina tiene a la vez la cuota más pesada de los dos. Los datos disponibles no indican a qué se debe esa distancia, pero muestran que el precio de compra y el peso de la cuota pueden contar historias distintas.
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Dos tasas de préstamo en otra escala
El Banco Mundial reporta para 2025 una tasa de los préstamos bancarios de 46,0% en Argentina y de 8,8% en México. Refleja el costo general de los préstamos bancarios, no el de una hipoteca, así que no sirve para calcular una cuota concreta. Se puede poner junto a la brecha de la carga hipotecaria, sin atribuirle a una el origen de la otra.
Cuántos aportes sostienen cada cifra
Los datos de inversión inmobiliaria de Numbeo en Argentina se apoyan en 99 aportes de usuarios, y en México en 331. Son cifras armadas con colaboraciones y referidas al centro de las ciudades. La rentabilidad bruta, además, se calcula antes de restar lo que cuesta mantener la vivienda: impuestos, mantenimiento, periodos sin inquilino y gestión.
Los valores son los del corte de mitad de 2026. La fuente los renueva todo el tiempo, así que hoy su sitio podría mostrar cifras algo diferentes. Sirven para contrastar países, no para detectar variaciones pequeñas de un periodo a otro.
Si solo se mira la rentabilidad, México lleva ventaja en alquiler, pero esa lectura deja fuera lo que más separa a los dos mercados. Conviene poner al lado el peso de la cuota sobre el ingreso, el índice de accesibilidad al crédito y los años de ingreso que cuesta la vivienda, porque en ellos las posiciones cambian de un indicador a otro. La tasa general de préstamos añade un dato más sobre el costo del dinero, con la salvedad de que no es una tasa hipotecaria.
Para llevar la comparación a un caso propio, la calculadora de Rentabilidad de Alquiler permite partir del precio y del alquiler de una vivienda concreta y descontar los gastos que la cifra bruta deja fuera. Así se puede contrastar la rentabilidad real de un inmueble con el 5,5% y el 6,3% que muestran los datos de cada país.
Fuentes de los datos: Banco Mundial, PIB per cápita; Numbeo, inversión inmobiliaria en Argentina; Numbeo, inversión inmobiliaria en México; Banco Mundial, tasa de interés de los préstamos bancarios.
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