España cerró 2025 con una tasa de desempleo de 10,4%, un nivel que equivale a 0,47 veces el de 2015, cuando la cifra llegaba a 22,1%. La distancia entre ambos extremos es de 11,7 puntos porcentuales. Aun así, la comparación con otros países suma una segunda parte a la historia: en los dos años España quedó por encima de la mediana de un grupo de 13 países con dato.
Una década que se abre con 22,1% de desempleo
La tasa de desempleo mide qué parte de la fuerza laboral busca trabajo sin conseguirlo, y el Banco Mundial la publica una vez por año. En 2015, España registraba 22,1%, mientras que la mediana de los 13 países con dato era 7,5%. Eso la dejaba por encima de la mediana, que en este indicador es la posición menos favorable, y en el puesto 1 de 13. La lista se ordena de mayor a menor, de modo que el puesto 1 corresponde al valor más alto.
El inicio de la serie trajo además el movimiento más grande en la dirección de la baja: de 2015 a 2016 la tasa descendió 2,5 puntos y quedó en 19,6%. Ningún otro cambio de un año al siguiente fue mayor en esa dirección.
Un tropiezo en 2020 dentro de una ruta a la baja
En 2019 la tasa estaba en 14,1%. Al año siguiente subió a 15,5%, un alza de 1,4 puntos. Fue el único aumento entre los diez cambios de un año al siguiente; los otros nueve fueron bajas. Los datos disponibles no incluyen información sobre las causas de ese repunte, por lo que solo se puede constatar que ocurrió.
Ese episodio rompe una regularidad: en todos los demás cambios anuales la tasa resultó menor que la del año previo. Después de 2020 volvió a descender año tras año hasta 2025. El retroceso de 1,4 puntos es pequeño frente a la baja de 11,7 puntos que suma el período completo.
Un mínimo propio que aún queda sobre la mediana
La tasa de 10,4% en 2025 es la más baja de la serie de España. La mediana de los 13 países con dato fue 6,8% ese año, de modo que España sigue por encima de ella y en el puesto 1 de 13, el mismo lugar que tenía en 2015. Que el nivel actual sea 0,47 veces el de 2015 habla de una mejora fuerte frente a su propio pasado, pero no de un cambio de posición dentro del grupo.
Otro dato coincide en el tiempo con ese descenso: el PIB per cápita de España subió 48,7% entre 2015 y 2025, de 25.982 a 38.627 dólares. Ambos movimientos ocurren en el mismo período, aunque la información disponible no permite decir si uno influyó en el otro. También hay que tener presente que el dato es anual y que 2025 es el último año disponible, por lo que no recoge lo que ocurre dentro de cada año.
Para quien necesita financiamiento, el nivel de 2025 es una lectura del mercado laboral, no del costo del crédito. La tasa de desempleo no incluye precios de vivienda, tasas hipotecarias ni plazos, así que no sirve para calcular una cuota. Lo que sí muestra es que un desempleo de 10,4%, frente a una mediana de 6,8%, sigue siendo alto en la comparación con el grupo, algo que cada solicitante vivirá de forma distinta según la estabilidad de su propio ingreso.
Lo más útil es cruzar este dato con cifras personales: la cuota que el hogar podría pagar frente a su ingreso, qué tan estable es ese ingreso y las condiciones que ofrezca cada entidad. Para revisar otros países y otros indicadores, está disponible la herramienta de Indicadores Macroeconómicos.
Fuentes de los datos: Banco Mundial, PIB per cápita; Banco Mundial, tasa de desempleo.
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