La tasa de interés real de Argentina cerró 2025 en 5,0%, un valor positivo que interrumpe cinco años seguidos en terreno negativo, de 2020 a 2024. Es el primer año con signo positivo desde 2019, cuando alcanzó 12,1%, el máximo de la serie del Banco Mundial. El mínimo de esa misma serie quedó en 2024, con -47,4%, apenas un año antes de la cifra nueva.
Qué mide una tasa que puede quedar bajo cero
La tasa real es lo que cobra un banco por un préstamo una vez restado el aumento de los precios. Si es negativa, los precios suben más rápido que la tasa, y el interés no alcanza a cubrir la inflación. Si es positiva, ocurre lo contrario.
Como medida de inflación, el Banco Mundial usa el deflactor del PIB, un índice que recoge los precios de toda la economía y no solo los de consumo. Esto importa por un límite de los datos: la inflación de precios al consumidor de 2025 todavía no está publicada, y el último dato disponible, el de 2024, es de 219,9%. La tasa real de 2025 no depende de esa cifra, porque el deflactor sí está publicado para ese año.
📌 Ver más: Demanda hipotecaria en España crece pese al alza de tasas
Un salto de 52,4 puntos desde el piso de la serie
El cambio entre 2024 y 2025 fue de +52,4 puntos, el tramo que separa -47,4% de 5,0%. Para dimensionarlo, la tasa real fue positiva en solo 4 de los 11 años de la serie, y 2025 es uno de ellos.
Otros dos datos del Banco Mundial coinciden en el tiempo con este movimiento:
- La tasa de los préstamos bancarios bajó de 61,7% a 46,0%, es decir, 15,7 puntos menos.
- El crédito al sector privado subió de 15,1% a 17,6% del PIB, 2,5 puntos más.
Que la tasa de los préstamos bajara y la real subiera tiene una lectura aritmética: la inflación medida por el deflactor del PIB cayó más que la tasa de los préstamos. Los datos muestran esa coincidencia, pero no establecen si el crédito, la tasa y los precios se movieron por una causa común.
📌 Lea más: Tasas Fed en alza: impacto en créditos y ahorros en Colombia
Cinco de seis en tasa real, último lugar en crédito
Entre 6 países con dato para 2025, la mediana de la tasa real fue 6,5%. Argentina registró 5,0% y quedó debajo de esa mediana, en la quinta posición de seis, si se cuenta desde la tasa más alta (puesto 1) hacia la más baja.
En crédito al sector privado la distancia es mayor. Entre 8 países con dato, la mediana fue 45,4% del PIB, y Argentina, con 17,6%, resultó la última de las ocho. Ese indicador mide cuánto crédito circula en la economía en relación con su tamaño, e incluye todo tipo de préstamos, no solo los hipotecarios. Quien quiera revisar estas comparaciones con otros países puede hacerlo en la herramienta de Indicadores Macroeconómicos.
📌 Ver más: Subida de tasas hipotecarias y efecto en vivienda España
Lo que una tasa general no alcanza a decir
La tasa de 46,0% es una tasa general de préstamos bancarios, no la de un crédito hipotecario, y ambas pueden diferir. Por eso la tasa real de 5,0% describe el costo del crédito bancario en términos amplios, no lo que paga una familia por una hipoteca. Para esa pregunta hay que mirar los datos de vivienda, que llegan hasta la mitad de 2026.
A mitad de 2026, la cuota hipotecaria de una vivienda típica en Argentina equivale a 705,2% del ingreso familiar mensual, según Numbeo. Cualquier cifra sobre 100% indica que la cuota mensual es mayor que lo que ingresa el hogar en ese mes, así que el dato queda muy lejos de ese umbral. La mediana de 15 países es 138,8%, y Argentina encabeza la lista con la carga más alta. El índice de accesibilidad al crédito marca 0,14; el punto de equilibrio es 1, a partir del cual un ingreso familiar habitual cubre la cuota de una vivienda típica. La mediana es 0,72 y Argentina es la última de 15.
Ambas cifras de Numbeo se construyen con lo que reportan los usuarios de la plataforma y reflejan las zonas céntricas de cada ciudad. Corresponden al corte de mitad de 2026 usado aquí, y como Numbeo sigue actualizándolas, una consulta hoy podría arrojar valores algo diferentes. Su fortaleza es ubicar a un país frente a otros; no sirven para detectar variaciones pequeñas entre un periodo y otro. Además, la carga hipotecaria usa las tasas que declaran esos usuarios, no la del Banco Mundial. Un comprador haría bien en contrastar la tasa de una oferta concreta con su ingreso y calcular la cuota resultante: entre una tasa real de 5,0% y una cuota de 705,2% del ingreso hay una distancia que ningún indicador general cierra por sí solo.
Fuentes de los datos: Banco Mundial, tasa de interés de los préstamos bancarios; Banco Mundial, crédito al sector privado; Banco Mundial, inflación; Banco Mundial, tasa de interés real; Numbeo, inversión inmobiliaria en Argentina.
📩 ¿Quieres recibir análisis del mercado inmobiliario de LATAM cada semana? Suscríbete al boletín de ATI.



