La declaratoria de emergencia del sector Vivienda en Perú, establecida por el Decreto Supremo N.º 016-2026-VIVIENDA, pone el foco en una de las problemáticas estructurales más profundas del mercado inmobiliario nacional: según el ministro del sector, Mauricio Arnillas, 15 millones de personas no cuentan con servicio de desagüe y 9 millones carecen de agua potable. Esta brecha, vigente en el año 2026, evidencia la magnitud de los retos que enfrenta la política habitacional y de saneamiento en el país.
La urgencia oficial tiene un horizonte claro: el gobierno dispone de 60 días hábiles para aprobar una estrategia intersectorial, cuya ejecución está prevista durante los próximos seis meses. Sin embargo, el financiamiento de estas acciones provendrá exclusivamente del presupuesto institucional, sin recursos adicionales del Tesoro Público, lo que podría limitar el alcance efectivo de las medidas.
Brecha de acceso y riesgo hídrico: radiografía de la emergencia
El déficit de servicios básicos es un síntoma de la debilidad estructural del sector Vivienda en Perú. El propio ministro del sector, Mauricio Arnillas, detalló que 15 millones de peruanos carecen de desagüe, mientras que 9 millones no tienen acceso al agua potable, afectando especialmente a los distritos declarados en emergencia por déficit hídrico inminente.
La situación se agrava por factores climáticos. Según datos del Senamhi, ocho de los 18 reservorios monitoreados a nivel nacional estaban por debajo del 50% de su capacidad de almacenamiento. Un análisis que cruza información de la Sunass con el último censo estima que casi 7 millones de habitantes tienen en riesgo el suministro de agua potable ante El Niño. La Sunass identificó además 22 empresas prestadoras de saneamiento en distritos declarados en emergencia por peligro inminente de déficit hídrico para el periodo de lluvias 2026-2027.
📌 Ver más: Ranking inmobiliarias Perú 2025: qué significa para propietarios e inversores
Estrategia pública y el freno legislativo al avance habitacional
En el plano normativo, la capacidad del Ejecutivo para introducir reformas en el sector vivienda ha enfrentado obstáculos significativos. El ministro Arnillas explicó que el sector había presentado 11 medidas para dotar de agua potable a la población y que el Congreso no consideró el agua potable una emergencia, por lo que no las incluyó en las facultades legislativas delegadas. Según dijo, solo se aprobó una medida, vinculada a bonos habitacionales para damnificados de terremotos, y otras tres que únicamente se aplicarán a viviendas de interés social afectadas por El Niño, lo que, afirmó, restringe lo que tenían previsto.
Con la declaratoria, el ministro dijo que el sector se reorganizará y emitirá una normativa de funcionamiento acorde con la emergencia. El desafío persiste: articular el diseño y la ejecución de una estrategia que no solo cubra el déficit coyuntural, sino que cierre las brechas históricas del acceso al agua y saneamiento en el país.
📌 Lea más: Reconstrucción de vivienda enfrenta crisis financiera y escasez de materiales
Oportunidad y restricciones en el mercado peruano: el contexto del Índice de Oportunidad e indicadores ATI
En un mercado donde el acceso básico a servicios públicos aún muestra rezagos, el panorama inmobiliario peruano presenta indicadores en la mediana regional según el Índice de Oportunidad Inmobiliaria de ATI. El país registra un puntaje de 59,9/100, en banda «Neutral» y en el puesto 6 de 15, señalando condiciones ni especialmente favorables ni desfavorables para la inversión o la adquisición de vivienda respecto a la región.
Tanto la relación precio/alquiler —19,9 años de alquiler equivalen al precio de compra, exactamente igual a la mediana regional— como la rentabilidad bruta del alquiler, en 5,02% anual, sitúan a Perú en línea con la mayoría de los mercados analizados. Sin embargo, la carga hipotecaria (cuota equivalente al 173,1% del ingreso familiar) y el índice de accesibilidad de la vivienda (0,58, ambos de acuerdo a Numbeo 2026-S1) figuran entre los menos favorables, por encima y por debajo de la mediana respectivamente. Son indicadores de vivienda residencial según Numbeo y el FMI; no miden la cobertura de agua y saneamiento, que es el tema de esta emergencia.
Para propietarios, administradores y agentes, la declaratoria es una señal para seguir: la estrategia sectorial debe aprobarse en 60 días hábiles, y su avance dirá si la inversión en agua y saneamiento llega a los distritos hoy rezagados.
📩 ¿Quieres recibir análisis del mercado inmobiliario de LATAM cada semana? Suscríbete al boletín de ATI.


