El sector inmobiliario colombiano ve en dos palancas la clave para reactivar la compra de vivienda: la continuidad de los subsidios y un crédito más accesible. A finales de agosto de 2026, un análisis del sector apuntaba a una caída del 8 % en las ventas de vivienda, con descensos aún mayores en la vivienda de interés social (VIS), y a una demanda que, en el portal Fincaraíz, se inclinaba más hacia el arriendo que hacia la compra.
El sector pide continuidad en los subsidios
Martha Valencia, CEO de Fincaraíz, señala que hacen “una lectura de oportunidad” ante el plan “Colombia, país de propietarios” y plantea que un fortalecimiento real de los subsidios puede reactivar la intención de compra en la vivienda de interés social. El sector pide que la asignación de subsidios tenga continuidad y no sufra interrupciones, y los expertos consideran que la focalización de los apoyos será determinante.
La suspensión de nuevas postulaciones al programa Mi Casa Ya genera incertidumbre sobre los subsidios. El sector también propone mantener la Ley 2434, que permite incorporar los gastos de escrituración y los impuestos dentro del crédito, y ver el leasing habitacional como alternativa de financiación. De acuerdo con el análisis del sector, el comprador que más depende de los subsidios y de condiciones especiales de crédito es el joven de estratos 2 a 4.
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Crédito: tasas altas y las opciones que se discuten
En paralelo al debate sobre subsidios, el acceso al crédito es el otro gran desafío. La tasa del Banco de la República se encuentra en 12 %, según el análisis, que destaca además el papel del Fondo Nacional del Ahorro y del Banco Agrario, con tasas de entre 10,6 % y 10,9 % efectivo anual.
Pese a las tasas elevadas, hay señales de movimiento: de acuerdo con Fincaraíz, las operaciones de leasing habitacional aumentaron 10,6 % durante el primer trimestre de 2026, y los datos citados indican que la Ley 2434 contribuyó a aumentar 4,8 % los desembolsos totales. Entre las herramientas que plantea el sector figuran los subsidios directos, las tasas preferenciales, el leasing habitacional, los beneficios tributarios y los mecanismos para reducir los costos del cierre financiero.
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Lo que muestran las cifras del sector
Las cifras disponibles a finales de agosto de 2026 apuntan a un mercado más débil: el análisis señala una caída del 8 % en las ventas de vivienda, sin precisar el periodo, y descensos superiores al 8 % en ventas y lanzamientos de vivienda de interés social durante el último año. Del lado de la demanda, los datos de Fincaraíz muestran que en el primer semestre de 2026 el 71 % de las búsquedas realizadas en el portal fue de inmuebles en arriendo y solo el 29 % de personas interesadas en comprar.
El nuevo Gobierno plantea como meta la construcción de un millón de viviendas durante los próximos cuatro años, mientras el sector pide que los subsidios y las condiciones de financiación acompañen esa meta.
Para propietarios e inversores inmobiliarios colombianos, el actual momento exige una vigilancia activa de los anuncios y ajustes regulatorios en subsidios y oferta crediticia. La materialización de estos cambios, si es eficaz, podría incidir notablemente tanto en la velocidad de comercialización de inmuebles como en el valor de los activos en portafolios de inversión residencial y comercial.
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